
Temprano, exactamente a las 8.23 de la mañana, Alfio Basile plantó su camioneta delante del portón y llegó a Casa Amarilla en el comienzo de su segundo ciclo como técnico del club. "Quiero el lugar de siempre", le dijo al hombre de seguridad. Y, para no romper la cábala, lo hicieron estacionar en una punta frente ...
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